Storage, Parkings and More
Los metros más rentables de la ciudad no siempre tienen ventanas. Mientras el capital se agolpa en los sectores de moda, una familia de activos discretos ofrece lo que todo comité de inversión busca: demanda estructural, rentas resistentes al ciclo e indexadas, y mercados aún fragmentados donde queda recorrido de consolidación. El self storage es el caso de manual: Europa continental apenas cuenta con una fracción del espacio de almacenaje per cápita del Reino Unido y una porción mínima del estadounidense, una infrapenetración alimentada por viviendas cada vez más pequeñas, alquileres caros, teletrabajo y el almacenaje de pymes y ecommerce, que ha convertido al sector en clase de activo institucional con plataformas escalando, operaciones cada vez más tecnificadas y la consolidación como gran tema del año. Los aparcamientos viven su propia reinvención: de activo inmobiliario pasivo a hub de movilidad con carga eléctrica, logística de última milla y servicios, con rentas operativas, ubicaciones urbanas irreplicables y una opcionalidad de reconversión futura que pocos activos pueden ofrecer. Y la lista sigue creciendo: desde instalaciones de almacenaje industrial urbano hasta activos de nicho que comparten el mismo ADN de renta operativa y escasez. Esta sesión reúne a los inversores y operadores que están institucionalizando estos mercados para explicar dónde está el valor, cómo se opera y qué separa una plataforma escalable de una colección de activos. En un mercado donde todo el mundo compite por los mismos sectores, ¿está la mejor rentabilidad ajustada al riesgo escondida en los activos menos glamurosos?