Madrid
Madrid ya no compite en la liga española: cotiza en la global. Segunda ciudad europea más atractiva para la inversión inmobiliaria según Emerging Trends in Real Estate de PwC y ULI, la capital combina un crecimiento económico que dobla la media de la eurozona con profundidad en todos los verticales: el living lidera la inversión nacional con Madrid concentrando el 42% de ese capital, las oficinas del distrito financiero se reactivan con disponibilidades por debajo del 4% y rentas prime al alza, el hotelero y el retail capturan un turismo urbano en máximos, la logística defiende su corona como segundo hub nacional y los centros de datos abren un vertical nuevo alimentado por la posición digital de la península. El capital internacional, con el latinoamericano a la cabeza, ha convertido el prime madrileño en activo refugio, y los grandes desarrollos, con Madrid Nuevo Norte al frente, preparan la siguiente escala de la ciudad. La otra cara es la tensión de todo mercado ganador: asequibilidad en mínimos, presión regulatoria sobre el uso turístico y la duda de si la oferta llegará a tiempo. Madrid tiene el capital, el talento y el momentum. ¿Tiene también el suelo, la oferta y el consenso político para sostener el ciclo más largo de su historia?